domingo, enero 27

Fin.

Al fin terminó todo. Pero de la manera que todos esperábamos pero que nadie quería. La muerte, si, la muerte de mi madre.

Sucedió el viernes, 25 de enero de 2008 a las 05.20 horas, en el hospital del trabajador, en presencia de mi persona y de mi hermana. Debo confesar que siempre quise estar en ese momento, sentía curiosidad por saber cómo sucedía eso. Lloré, lo reconozco, pero no sólo de pena sino también de los lindos recuerdos de toda una vida al lado de ella, de esos llantos entremezclados con sonrisas. Me sentía honrado de poder presenciar el último aliento de mi madre.

Luego del momento ese vino todo los trámites y papeleos. Primero tuve que ir a buscar la ropa con que se iría. Habíamos escogido su traje café que se había comprado para el casamiento de la Caro. Se veía muy elegante. Sólo tuvimos problemas con los zapatos. Como tenía un pierna hinchada desde la otra vez que tuvo la trombosis, un zapato no le cabía, así que se fue así noma como una carmelita descalza ;). La vistieron mi hermana con la enfermera y un par de auxiliares y luego me quedé acompañandola mientras mi papá y mi hermana iban por la funeraria. En esos momentos intenté embriagarme con una botella de néctar Watts (era lo que tenía a mano), lo que claramente no funcionó, sólo me hizo que me dieran muchas ganas de ir al baño luego, pero en fin, era un riesgo que había que tomar.

Llegó el camillero para llevarla al primer piso al lugar desde donde la retiraría la funeraria en su ataúd y ahí tuve que esperar un largo rato, sólo con mi botella de néctar y los bolsos con las cosas (pijamas, toallas, etc... la ropa típica de hospital). Luego de un rato llegó mi tío José Luis y no sé que pasó que todo el rato no había llorado, pero al abrazarlo fué algó automático. Qué hacerle... el cuerpo hace eso de llorar. Un rato más y llegaron otras personas a acompañarme, mi tía Lidia, la Pau y el Checho. Otro rato más y llegaron mi papá y mi hermana con la gente de la funeraria. Pusimos a mi madre en su cajita correspondiente y salimos rumbo a la iglesia. Cuando llegamos allá no me podía estacionar... no sé si sería mi cabeza que estaba revuelta o era simplemente que no estaba acostumbrado a estacionarme con la vereda a la derecha. En fin. Daba lo mismo, a la vuelta de la esquina había un vasto espacio para estacionarse fácilmente y evitando la multitud de opiniones de los expertos en estacionarse.

Al entrar a la iglesia me encontré con la grata sorpresa de que mi hermana había elegido hacer un velorio con velas, como corresponde. Gran idea.

Bueno el día que comenzó ahi fue un día de mucho sueño, infinidad de abrazos y pésames, algunos más sinceros que otros, pero en fin, eso es inevitable. Una de las gratas sopresas fue que así como por ser noma le mandé un SMS a la Lilian, mi amiga de santiago avisándole lo que había pasado. Le había escrito el mensaje en inglés, pero ella no sabía si había entendido mal o en realidad era lo que había entendido, así que al ratito recibí una llamada para preguntarme si en realidad era lo que ella había entendido. Así que le confirmé y estuvimos conversando unos minutos. Fue muy bueno conversar con ella, sin duda ha sido un gran apoyo en estos días, ya que ella pasó por algo muy similar hace un par de años atrás, la muerte de su padre. Mayor fue mi sorpresa cuando me dijo que quería venir a apoyarme directamente. Efectivamente, llegó el sábado temprano a la iglesia. Nunca habría esperado que una amiga que conozco sólo hace unos meses hiciera ese viaje para acompañarme, sinceramente me sorprendió.

Al finalizar el viernes estaba muy cansado, no recuerdo si comí, parece que sí pero lo que si recuerdo es que dormí muy pero muy profundo. Creo que cualquiera lo hubiera hecho después de haber estado 28 horas despierto.

El sábado comenzó medianamente normal. Bueno, fui a ver donde estaban velando a mi mamá pero estuve un rato y de ahí entré al salón principal de la iglesia a escuchar el tema. Luego del terminado el sermón trasladamos el ataúd a ese mismo salón y esperamos que llegara las 15 horas para comenzar la ceremonia fúnebre. Mientras tanto llegaba mucha gente y mi espalda seguía recibiendo abrazos y lo habitual para la circunstancia. Con mi papá decidimos no ir a almorzar, no teníamos hambre. Mi hermana fué con mi tío Nano a almorzar y a terminar el díptico con los himnos y la biografía de mi mamá. Ahí mi hermana se anduvo estresando un poco porque había quedado muy lindo, pero la impresora no se ajustaba a los márgenes de tiempo disponibles (en español plano, no alcanzaron a imprimir una cantidad suficiente). Cuando llegaron mi hermana me dijo que habían alcanzado a imprimir como una docena aproximadamente, una cantidad ridículamente mínima para la cantidad de personas presentes. Fue bueno el intento, pero infructuoso. Igual debo agradecerle a la Paulina por haberlo confeccionado, porque realmente quedó muy lindo.

Luego, en la ceremonia, me tocó leer la biografía de mi mamá, y vino la meditación por el pastor Josué Chandía (gracias por el esfuerzo de venir!), realmente muy esperanzadora. También debo darle las gracias a la Lucía por ese maravilloso canto (con letra nueva ;)) y al primo Muñoz por dar los agradecimientos a nombre de la familia.

A la salida más abrazos y pésames, pero hubo uno que me hizo llorar. El Sebastián, no se porqué pero aparte de mi tío José Luis fué el único abrazo que me hizo llorar. No se porqué pero así fue la cosa... será que lo siento como un hermano al gordito ese?... talvez.

La llevamos al crematorio del cementerio general y allí tuvimos el último adiós. Ahora sólo resta esperar que la cremen y ya está. Luego la despedida y fuimos a la casa de mi tío Nano a comer algo y relajarnos otro poco. Una vueltecita por la iglesia por si me pillaba con la Lilian pero no fue así, y me fuí a la casa... por poco no alcanzo a llegar y ZZZzzzzZZZZzzz.

Bueno, sólo resta agradecer a todos los que acompañaron en éstas extenuantes y tristes jornadas.

Thanks for watching.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Leí tu sincero pensamiento en lo que escribiste, debo reconocer que tienes mas valor que yo en reconocer ciertas cosas de estos momentos, yo las viví con mas miedo de contarlas, pero tal vez haber vivido el mismo orden parental que has vivido tú, creo que eso me hubiera dejado como un saco tirado en la calle sin valor, como dijo Felipe a quien conocí la tarde del sábado este, con quien comparto un estilo de vida familiar similar... En fin, como dicen por ahí cosas del fútbol.
Mmm... estas fechas veraniegas parecen cíclicas con periódos así, en un par de semanas también tengo el aniversario de mi papá, así que pal proximo año te invitaré a unas cervezas Watt's para pasar los momentos tristes que romperan la tranquilidad veraniega el resto de nuestras vidas. No garantizo apagá de tele, pero al menos una pelacableada conversación.
Y con el calor insoportable de Stgo dejo de escribir y para los que tienen a sus papás vivitos y coliando, juntos o revueltos: aprovechenlos, diganles que los quieren y venga lo que venga no ahogará ese amor cuidado!.

Susi dijo...

Una alegría poder acompañarte en un momento como ese...

Ojalá la tranquilidad que te ha dado este 'fin' sea el inicio de algo mejor, con tu mami cuidándote ahora desde lo alto.

Los abrazos de mi hermanito la llevan, cierto? por eso a mi no me gusta abrazarlo, mucho sentimiento en juego...

Beso!

Sebastián dijo...

Amigo.

Que este 'fin' como le llamas tu sea realmente un 'comienzo' importante en tu vida.

Tienes la carrera que terminar, buscar pega y volverte un hombre de bien (si, más de bien de lo que ya eres :P)

Tienes que encontrar una mujer que te meresca(z?) y que aperre contigo en todas... pq?... simplemente porque te lo mereces.



Un abrazote enorme.